Según lo que he leído en
quiero reciclar acerca de los tiempos de la basura, una bolsa de plástico tarda unos 150 años en biodegradarse, y una botella de plástico entre 100 y 1000 años, y eso es mucho tiempo.
Como ya dije un día por aquí se podría llegar a reducir este tiempo de biodegradación a unos escasos tres meses gracias a un estudiante de Canadá, Daniel Burd, que consiguió aislar las bacterias que se encargan de todo este proceso (y lo hizo con tan sólo 16 años) la noticia,
aquí. Pero de aquí a que se empiece a aplicar este descubrimiento puede pasar mucho tiempo.
También está la opción de la implantación de bolsas biodegradables fabricadas a partir de almidón de patata o de maíz (que puede plantear problemas al emplearse productos alimenticios en su elaboración).
¿Y qué se puede hacer al respecto? Pues en primer lugar tratar de
reducir el consumo, en segundo lugar
reutilizar en la medida de lo posible, y en tercero
reciclar.
Y de reutilización me apetecía hablar en esta ocasión, y es que hay quien tiene ideas para todo.
En el siguiente vídeo una mujer teje toda clase de complementos (bolsos, sandalias, sombreros) a partir de bolsas de plástico. Puede que no sean de vuestro gusto o que penséis que el plástico no es bueno para la piel ni para su olor (y estaréis en lo cierto) pero la idea está ahí, y si se pueden tejer sandalias se puede tejer cualquier cosa.
Las botellas de plástico también pueden ser reutilizadas de muchas formas, aquí algunos ejemplos.

Copas, o más bien cálices.




Lámparas, también hechas a partir de botellas de plástico, de Lisa Foo & Su Sim.



Y más lámparas, éstas se pueden comprar a través de aquí.
Vía: inhabitat.